ahero

No se

Varado al medio de la sala te espero,

la agonía me invita un café,

solo pensaba en ser niño de nuevo, 

y abrazarte otra vez.

 

Varado en el medio de la sala te espero,

para nuestro baile inolvidable,

solo recuerdo que escuchaba tus latidos, 

y lo repetía una y otra vez.

 

Llegaba la hora de enfrentar una vez más la letanía,

y como siempre tu con una sonrisa y gallardía,

me miraste con tanto orgullo y regocijo

y le dijiste al doctor: ese es mi hijo.

 

Llegaba la hora de enfrentar mis miedos para afrontar los tuyos,

pararme frente a la 

dedicarte mis mejores versos

 

 

 

Me enseñaste a reir y a llorar, a vivir,

me diste lo mejor de ti y lo agradezco,

espero poder alcanzar tu honestidad,

y afrontar la vida con valentía.

 

Me enseñaste a ser hombre, a vivir,