Yo creo en los ángulos y en lo abstracto, en la circunferencia tanto como en la longitud. Me rebelo ante el statu quo, no consiento la idea de capitalizar el amor, ni siquiera me planteo la falsa promesa de un futuro feliz. El destino: quiero replantear el significado de esta palabra tan gastada. Estoy hueco de razón; ayer intentaba encender un mechero con la metafísica, hoy he incendiado el mundo con un suspiro. No navego en esa idea de que el mundo es matemáticamente perfecto y que la ciencia descifrará mi autoestima. Yo, quien para escribir estas líneas ha incinerado su ego, suplico la benevolencia del dios creador.