Rutilante y mutilada historia
que se pierde en la memoria
de los cuerpos no pensantes.
Escaparates, disparates épicos
son insanos, insuficientes acontecen
al hecho olvidado que no deja
huella y enseñanza del pasado.
Pasmada de incomprendida
la invertebrada historia, sin letras
en las hojas, referencia esperanzadora
y quebrada al cambio que ha de nacer.
Hernán J. Moreyra