CONFIDENCIA EMOCIONAL.
Un rendido ocaso tardío,
enciende mágico escenario.
Con atractivo mensaje sensorio.
Recibido como delicada
partícula intacta.
Que ostenta perfección plena,
plasmada con prontitud.
Durante una fúlgida noche,
que duerme en cada simiente.
Que modela la incipiente hoja.
•
Es una traviesa obsesión,
que persiste detenida.
En algún invocado lugar...
que aún ocupa honda memoria.
Donde no existe... ¡ todavía !
Ninguna exacta conjunción,
de un hecho casi factible.
•
¡ Continúa es... !
esta latente fascinación.
Indicando repleta gentileza.
Como genial conspiración.
Que embelesa con tanta
aguda seducción.
Cada notable y vocativo momento.
•
Mientras se hace reclamo urgente,
un estático pensamiento hilado.
En esos vuelos ligeros...
de un véspero calmado.
¡ Donde se siente aún , así !
Esa pertinaz ausencia.
Implorando un adjunto
abrigo sensorial.
•
Es donde se sujeta,
al perigeo sueño desnudo.
Esa espesura trazada,
durante cada noche andante.
Que va retando crispado fulgor,
en cada devenida historia.
Talvez, juntado distópico conjuro,
desde un secreto preludio lunar.
•
Tan sugestiva presteza,
parece hacerse ya tarde.
Cuando se absuelve
ese sugerido minuto.
Como presagio inextricable,
que deja un palpito extraño.
Pero sentido con precisión...
en cada sensible percepción.
¡ Que sí...! entiende el alma.
•
Donde Intuyo una presencial,
confidencia emocional.
Desde mi intemporal cordura.
Cuando no define vacio sideral,
tanta bruma descendente.
Que inspira sublime evocación,
aún, cuando pasa indiferente.
•
Se ha impuesto una inducida actitud sugestiva.
Donde no pudo ignorar arder,
con significante estupor.
Tanta densidad elegida,
en un retraído latido.
Liberado como repentino delirio.
Que nunca supo...
¡ como pensarte !
•
¡ Mientras descubro con asombro !
Como es mirarte con sensitiva,
melancolía inexplicable.
Que no sé porqué... logra,
sin ningún esfuerzo habitual.
¡ Simplemente ser inquietante !
•
Existe un detonante reflejo,
desde una intocable sombra.
Declinada en una suplicante
oquedad difusa.
Que con simple insistencia... observa, el impacto sugestivo.
Que ofrece una presumida frialdad,
con superficial delicadeza.
•
Mientras así... se quiebra,
el imaginario margen displicente.
De una instaurada sobriedad,
con simulada agudeza.
Que no es simple conexión.
Anudada de una profusa piel
con lenguaje sensitivo.
Cuando es captada...
como infinito latido.
Una inmortal presencia,
que se percibe conocida.
•
Donde un pensamiento sustraído,
por impetrada secuencia.
Es poseído con parcial,
inmersión instintiva.
Por esa señalada forma,
nunca imperfecta.
Que juega rozando,
cada intimo anhelo.
•
¡ Tan integrado... es quizás !
Un dramatico complejo emocional,
que no define esta languida hora.
Detonada en una inusitada,
sorpresa inesperada.
¡ Desde la casi... absurda nada !
que se revierte en sonido.
Habitando la espesura calmada.
De un sueño sin fisuras...
¡ Que siempre, aquí...!
¡ te nombra !
Sin olvidar tu particular insignia.
Autor. Consuelo Sanchez.