Al Volcán Barú
Majestad de los verdes cerros del occidente.
Que emerge de la angosta cintura tropical.
Alto altar de la tierra de crisol prominente.
Que dormido se encuentra en tiempo cabal.
Que silencio profundo gobierna en tu cima.
Do erguida te asomas con orgullo inmortal
Cual gigante eres Barú, semejante tarima.
Adornado con flores de imagen singular.
Que destino te aguarda el postrer futuro.
¡Ay! no fuere un destino igual a Pompeya.
Donde éter oscuro y atmosfera a sulfuro.
Empañaron la vista, en la hora aquella.
Tu que yaces dormido en milenaria siesta.
Como el rey que durmiendo solo gobierna
Que al llamado de siervo, silencio contesta.
Semejante ambiente de una noche eterna.