A la brevedad
Posible es que ya tengas con quien pasar los días,
con quien pasar las noches, con quien calmar el llanto;
pero es posible y digo que no te amará tanto
así como yo lo hago, mandando poesías.
El corazón lo sabe, por eso ha decidido
plasmar en cuantas letras lo que sentirse pueda.
No trata de obligarte para seguir la rueda,
tan solo te propone dejar a un lado el ruido.
Es este amor, sublime, corresponsal y sabio,
tan sabio que en tus ojos ya descubrió a lo interno,
que existe un sentimiento profundo como tierno
y se vincula al alma si un beso está en el labio.
Y es que, cuando se busca con precisión de orfebre,
la mente humana graba y estudia los sucesos;
porque al final de cuentas etéreos son los besos
y grande el sufrimiento causado por la fiebre.
Y, sin embargo, el verso, que no es lo que se espera;
medita en su mensaje la exégesis causada.
Aunque el autor lo niegue, la sensación es nada
cuando el amor se impone, cargando su quimera.
Samuel Dixon