No creo que el amor se vea
como un largo beso al atardecer
ni como un cena de lujo para dos
tampoco como un anillo de diamantes
ni siquiera como una cita perfecta
Y no digo que no sean importantes
pero me atrevo a pensar
que el amor de verdad es
ese que nace en las manos entrelazadas de una cama de hospital,
el que aparece en la disculpa después de una pelea,
el que está en el beso en la frente de buenas noches,
el que sale a relucir cuando se acuerdan de aquello que es importantes para ti,
el que vive entre la rutina, el caos y los problemas.
Porque el amor no muere
cuando se terminan los besos infinitos en la playa
o la euforia del enamoramiento.
El amor muere
cuando ya no sois capaces de sosteneros la mirada,
cuando ya nadie seca la lágrima que resbala por tu mejilla.
Ahí.
Se muere eso que yo llamo amor.