En el silencio si yo de ti me alejo no,
es porque así lo quiera,
es porque el destino a veces es cruel
y nos lleva por caminos distintos.
Ya lo ves, la vida es así,
un río que fluye sin pausa,
y aunque mi corazón se resista,
las olas nos empujan lejos.
Si alguna vez me recuerdas,
sabrás que en la tristeza alguien te recuerda,
que en cada suspiro,
en cada lágrima,
estás presente en mi alma.
Y si de casualidad me encuentras,
no dudes en abrazarme,
que hace frío sin ti,
y en tus brazos encontraré el calor que me falta.