Elias Castellano

BUCOLICA

 

 

El alba nos da los trinos

dulces, y yerba mojada,

con un vientecillo suave

que lleva esencias de jara. 

 

El campo se ha engalanado

con sus sedas más preciadas.

¡Gocemos estas visiones

que nos vienen regaladas!

 

Hay un gallardo ababol

con su cabeza inclinada

por donde deja entrever

la gema que dentro guarda,

 

sentémonos, y esperemos

hasta que del todo se abra,

que yo le hablaré de ti,

y tú me increparás: ¡Calla! 

 

¿Sabes qué? Di a cada encina

un nombre para llamarla.

Después te las mostraré.

Te diré como se llaman,

y ellas podrán saludarte

como a mí me saludaban.

 

Pero ahora, mira el campo.

Mira al pastor con sus cabras.

Mira los verdes trigales

y el arroyuelo que canta,

Esto es, lirismo viviente.

Esto es poema del alma.

La tierra donde nacemos

es el polvo que nos traga.

 

Gocemos intensamente

lo que esta vida regala.

Amemos lo que vivimos,

porque después, ya no hay nada…