Tomi R

Sentimiento prohibido

¿Podría yo, acaso,

describir con el corazón 

la tristeza de su ocaso

y la agonía en su dolor?

Ya he visto el alma llorar cuando,

sin piedad le arrancaban la vida,

y a mis pies derrumbarse un mundo

de fantasía, ilusiones, ... de mentira.

Un mundo que duró un sueño,

un sueño que llevó a la dicha a quienes, 

como el que se esconde del dueño,

ladrones que lo robaban parecían.

¡Pobre mente, la del ser racional,

que intenta comprender actos divinos!

¡Perdón por hacer brotar

un sentimiento que nacía prohibido!