el brujo de letziaga

La busco sin prisa.

 

La busco sin prisa,
en la calle vieja al doblar una esquina,
con andar de monotonía,
desde mi fe que no se cansa de esperar...

 

E intento recordarla,
con mi angustia que se desarrolla a sí misma,
sin desgastar mi voluntad,
y es que no quiero vivir de otra manera...

 

Su escondida presencia,
es como un secreto que mi tiempo lo guarda,
adentro de la memoria,
cuando la desvisto en toda su hermosura...

 

Hoy, la busco sin prisa,
mientras le hago ofrendas a su belleza pura,
de nuevo en esta mañana,
con mi caricia poética encendida por su llama...