Bella dama...
de belleza extraordinaria,
Que te muestras...
como mariposa sin cordura,
Y vuelas, saltas...
y acaricias con dulzura,
el bello labio...
que mi corazon anhela,
A vos...
belleza de la tarde,
Anudada
muy mansamente...
Al candido recuerdo
Que mi corazón apresta.