… En el mundo de una pareja,
Este poema está inspirado en la pérdida de un amor …
syglesias
Presenta
Del ciclo de la Vida en Parejas…
Por amarte, así, celos de tus besos que ya no me nombran - De la vida:
“A veces, la vida, dice, llegará la hora que la conciencia,
Llame a capítulo, dando cuenta por la mujer que perdiste.”
Yo era feliz contigo hasta que dejaste de notar mi presencia,
Sincera por sentida entre tus anhelados brazos mujer amada,
Tú, me acostumbraste a todo lo que Yo, un día soñé, querer,
Siento que falta una parte de mí cada amanecer al despertar,
Cuando a la cama, extendiendo el brazo y no te encuentro,
Al mirar veo la sombra por imagen de un cuerpo que amé,
Tú, no puedes estimar la falta que haces estes a mi lado,
Sin embargo, no deseo verte llorar, sufriendo junto a mí,
Porque no me ames, como ayer por mi forma de querer,
Si no hallaste ternura en este amor más bien pena y dolor,
Siendo una razón y existencia para dejarme abandonado,
Prefiero ser Yo el que tomara la decisión de haberse ido,
No puedo, ser egoísta impidiéndote, ser feliz en la vida,
Aunque, ya no estes conmigo y estes con otros brazos,
Pese a todo, doliéndome el corazón, te deseo, lo mejor,
Para evitar, no sigan fluyendo más lágrimas de estío,
Cuando me besas, fingiendo, sentir lo no vivido, ya,
Pues, si otros labios te dan hoy esos besos que te di,
Siendo los que ahora esperas y deseas cada día tener,
No puedo hacer nada, para que tus ojos sean para mí,
Porque pude ser, feliz, y no supe luchar, por tu amor,
Ya no eres mía y muero de celos perdido en soledad,
De pensarte entre otros brazos, distintos a los míos,
Al no lograr despejar la sombra de mi destino sin ti,
Culpable no fue el amor, si el único culpable fui Yo,
Y aunque tu querer al final no resultó ser suficiente,
Las cadenas y castigo son mías en mi celda querida,
Dice la gente en la calle, que nunca supe que hacer,
Porque el mundo, te mira y jamás, perdona errores,
La verdad, no es lo mismo, el dolor en piel ajena,
Lo que hoy sufro por ti, porque ya no estás aquí,
Merezco, al no haberte dado el valor que debía,
Por eso con tristeza intento esconder mi derrota,
Yo era feliz contigo hasta que dejaste de notar mi presencia,
Sincera por sentida entre tus anhelados brazos mujer amada,
Tú, me acostumbraste a todo lo que Yo, un día soñé, querer.
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Sergio Yglesias García
Caracas, 15/07/2026 08:00 PM