Alcurnia sufriente por
falsos altares despliega
novedoso y tormentoso
tiempo de olvidar el ser
que debe ser.
Lugar y momento para
universo fáctico de abismal
intolerancia, preponderancia
de la inconstancia hacia lo
increíblemente infinito.
Tesoros y abundancia
no ocultan predominancia
putrefacta de lírico
individualismo; ataduras
autoinfligidas por elección
de condición, derrapan.
Hernán J. Moreyra