Rose Estelia

Gotas

Tardes frías de julio,

donde las nubes

ya no pueden seguir guardando

lo que llevan dentro.

 

Tardes frías de julio,

cuando el cuerpo tiembla

y las gotas de lluvia

caen por el rostro

hasta llegar al corazón.

 

¿Será la lluvia suficiente

para ocultar mi tristeza?

Quizá las nubes también

se sientan como yo.

 

Las gotas, al tocar mi cuerpo,

son necesarias para alivianar el dolor.

Mis pies empapados

tomarán otro rumbo

y se dejarán guiar por el viento.

 

Y las tardes frías de julio

se volverán cálidas,

mientras las gotas resbalan

hasta mis pies.