Me llaman la extraña por guardar distancia,
por huir del bullicio y la vana cordura,
buscando en la sombra la dulce fragancia
que deja el silencio en su luz más pura.
Me pesa el apuro de un mundo convulso,
el grito que hiere, la prisa sin freno;
mientras otros buscan su efímero impulso,
yo me hundo en la sombra de un tiempo sereno.
Qué triste y qué lindo mirar desde lejos:
el vuelo sombrío que traza un zorzal,
la huella de un perro sobre años ya viejos
y la vida que fluye tan pura y vital.
Miro con respeto el cabello de plata,
el andar cansado del alma que sabe,
la luz transparente que el tiempo dilata
y este peso enorme que en el pecho cabe.✨️