En la tierra nueva,
contaban una historia de
ella, hablando como si fuera
una leyenda, describiéndola
como una margarita recién nacida.
Al caminar por el sendero,
la veías pelear contra un cordero,
gritando que ese animal la empezó
a atacar, cuántas carcajadas ella
sacaba de la gente… sin querer.
Aunque ella era alegre,
no podía dormir sin querer lagrimear,
las noches eran donde más era
vulnerable, solo pedía ser aceptada
y no ser vista… como un problema.
Quizás no es la más tranquila,
ni siquiera la más femenina,
pero tiene una inteligencia tan
bonita… que compite contra el
perjuicio, no solo es valiente…
también es sanadora.