Sheilo Sanz

BRUMA DOLIENTE.

BRUMA DOLIENTE. 


Absurda lucidez penetrando
con deliberado desafío.

¡ Esta aún,  visible hora caída !
que resiste como antigua ceniza

Desde un letargo incesante,
calando un cielo frío.

Aún deambula confundida,
en cada bruma doliente.

Esta insistente duda obstinada,
habitando un punto añil.

Que sigue reteniendo todavía,
una rara expresión tardía.

De algo que aún se queda hondo,
en esa coraza umbría.

Donde languidece sola,
una prolija conjetura.

Demorando un sonoro vaiven.

Desde esa ruidosa
cascada traviesa.

Que insinuá visual fantasia,
pactada como expectativa.

Cuando va pulsando
ignota complicidad.

Esa inusual manera obstinada,
¡ que aún se siente !

Mediante conectados
trazos extraños.

Que impactan cualquier vaguedad.

Donde poco se confirma,
oportuna sensatez.

Que no consigo retener
con avida calidez.

En este adjunto y nostálgico, momento tan mudo.

De todo incluido entorno.

Es desde toda ardida
similitud imperecedera.

Que en tí se retrae,  como quietud,
una notoria algidez oscura.

Fluyendo en tan sinuosa quimera.

Pero con tan atrayente,
marea desafiante.

Tentativo momento discurre
con discreta indiferencia.

En una sutil vaciedad
de inesperada indolencia.

Que aún parece sutil,
en cada hora desierta.

Mientras sostengo sin prisa,
este obsecuente lienzo infinito.

Plasmado en tanta fragilidad 
secreta,  que no indica extinción.

Que se evapore de todo rastro,
sin dejar brizna secular.

¡ Pero aún así !

Existe emoción de hallar...
en cada celeste fulgor.

Tu abstraído paso identificado.

¡ En este trance imaginario !

Que aún sostengo aquí... 
con exención efusiva.

Donde la dirección del viento,
gira en bifurcado contraste.

Contra esta efímera
nivea flotante.

Que se aleja en repentina celosía.

Demorando un momento,
¡ que deseo... menos álgido !  

 

Autor.  Consuelo Sanchez.