Alek Hine

ESPANTO DIVINO

Tu soledad espanta, Dios;

tu lóbrego silencio;

tu insólita y oscura lejanía;

tu eternidad: sin fin y sin origen.

Y acaso sin propósito,

sin objetivo último ni primo;

en vano tu existencia:

Inútil Dios suigéneris,

ilógico y, por tanto, nauseabundo.

 

 

viernes, 24 de julio de 2026