Jesús Ángel.

En ti.

 

Porque en ti me duermo, sueño y despierto; me ducho, me seco y me visto.

Tú siempre has sido, eres y serás mi sustento, mi camino y mi abrigo.

 

Porque eres mi sitio y también mi refugio; en ti estoy conmigo y con todo el mundo.

En ti me encuentro, y contigo camino.

 

Porque contigo siento lo que aún no se ha escrito y percibo aquello que no pertenece a este mundo.

En ti descubro riquezas que no tienen precio y tesoros que nacen de dentro.

 

Porque en ti no hace falta un nombre, porque en ti vivo.

Tu presencia me habita; siempre estás conmigo.

 

Porque en ti no es cualquier sitio: es el lugar más profundo.

En ti escucho sonidos que no hacen ruido y leo palabras que no existen en los libros.

 

Porque eres la energía que habito, el viento bajo mis alas, mi inspiración y mi destino.

Contigo siempre camino, y de ti nunca me despido.

 

Porque en ti es vida, regalo y milagro.

Eres universo eterno, y yo, tu testigo, en cada respiro y en cada latido.

 

Porque eres el aire que respiro, el impulso de cada paso y motor que sostiene lo vivido.

En ti siempre vivo; y, más allá de este cuerpo...

 

me fundiré contigo.