Por un recinto contigo en el más allá.
Siento ahogarme al ver tus pasos
Estás algo apresurada
Y lo entiendo
Huyes de mi, de la naturaleza y de la nada.
Ronquidos del mar,
Un montón de piedras sobre ganitos de sal
Por el bello sol, por la soledad
Lléname de marcas con tu lápiz labial
Soy lento, aunque mi ritmo cardíaco desespera
Mientras espera
Las caricias dulces
Sin palabras sinceras
Me hayo cruzando la rama de un árbol infinito
Con rumbo al fruto que desprende las palabras
Que hoy día te repito.
Sin embargo, yo por ti no compito,
Pues gano al plasmarte o al verte de lejitos
Siempre y cuando se concluya con versos que me dejan colgando de un hilito.
Viejo decrépito! soltaran los muchos,
Cuando en sus esquinas
Oigan la más alta de las bocinas,
Reproduciendo música de cantina
Mientras me adueño de ti
En los fosos de la agua marina.