Eduardo Villacal (seudónimo)

Entre tus ojos y el mar

Entre tus ojos y el mar 
hay una complicidad infinita.
Se pasan los horizontes, 
se prestan la lejanía,
dejan flotando las chispas 
de una luna invertida.

Entre tus ojos y el mar 
aprendí a nombrar cada ausencia
como se nombra una isla.
Una forma que se ve desde lejos,
y ajena, desde una orilla.

Todo en vos es oceánico,
criatura de sal, 
de viento y de espuma.
En vos todo se mueve
como una marea
inmensa y dolorosa.

Y sin embargo
no caben los naufragios en tus ojos,
ni llegan los despojos a tu costa.

Mar que no es mío y de nadie,
entre tus ojos y el mar te quise, 
y tal vez te quiero.

Y así te dejo ir

sin que te vayas del todo,
como se van los crepúsculos
entre las olas y el cielo.