R.

Gracias

Gracias

 

Puso un \"gracias\"

antes de marcharse del mundo,

como si seis letras

pudieran cargar el peso

de toda una vida.

Mientras miles pasaban a su lado,

nadie escuchó el ruido

de las lágrimas que caían en silencio,

esas que aprendieron a esconderse

hasta desaparecer.

Dejó un \"gracias\",

como quien agradece lo vivido

aunque el corazón

ya no encontrara un lugar donde quedarse.

Y con esa última palabra

detuvo los relojes,

cerró las puertas del recuerdo

y puso un punto final

a una historia

que apenas comenzaba a escribirse.

Después, el arrepentimiento

ya no encontró a quién abrazar.

Las disculpas llegaron tarde,

los \"quédate\" perdieron la voz

y todo dejó de valer

porque, a veces,

la despedida más dolorosa

no lleva un adiós,

solo un sencillo

y definitivo:

 

Gracias.