En esta mágica noche
mis ojos se deslumbran
al beber
en mi vaso sagrado,
millones de estrellas titilando
en el vasto espacio sideral,
sin culpa,
gozando en paz
el placer compartido
entre cuerpo y alma.
Sigo extasiada...
y se refleja en mi rostro
el maravilloso resplandor
que ilumina mi existencia,
alegrándose mi espíritu.
Y en las alas del pensamiento
me traslado absorta al infinito,
dibujando
en el níveo papel
infinitas letras
que al unirlas
resaltan su fulgor...
revoloteando en el firmamento.
Nhylath