Leoness

Tienta, de arte

El lienzo en blanco no palpita, convulsiona con tu aliento.

 

Me acorralas violentamente en la sombra del claroscuro,

tu audacia es un golpe seco que fractura mi contorno,

devorando mi espacio, triturando mi elemento.

 

Tus ojos, pigmento puro, tormenta ácida,

me aplastan contra la pared ciega de las formas.

Tu boca no busca tocarme: rompe, desgarra las normas,

se traga mi cordura a mordidas, me infecta, me alimenta.

 

Tu fuerza no me dibuja, me mutila y me rehace,

me tragas violentamente como el óleo traga la luz,

un grito ahogado en la distancia contenida.

 

Esta tienda de arte es una herida abierta que supura,

tu audacia me vacía las entrañas, me encadena,

dejándome la piel arrancada,

irreversiblemente transfigurada.