La tierra le dio al hombre
una casa y una canción;p
el hombre cercó la tierra
y le puso una condición.
Le dijo:
Tú eres mía.
Y la tierra respondió:
Yo soy de quien me trabaja,
pero también del que nació.
Del niño que juega en la hierba,
del pájaro madrugador,
del río que busca su cauce,
del viento sembrador.
Y el hombre, mirando al cielo,
comprendió, con humildad,
que nadie puede ser dueño
de aquello que es bondad.
Emiliodr/Julio 24/26