Una flor de papel tan colorida,
brote verde que ocultó el invierno.
Lo que ayer te pareció un sol
indolente, hoy te enciende; flor que
resiste el paso del tiempo; despoja sus
hojas tras el frío del viento.
Hoy estás plena, en silencio florecida,
con la fuerza de tu esencia encendida.
No fue en vano el dolor ni la caída,
pues tus raíces se aferran a la vida.
Cada promesa y palabra que juraste
sostiene la cicatriz que superaste;
Inocente Buganvilia que me abraza,
mi eterna alegría , tu refugio son mis
manos , esas que veneran tu casa.