Aunque no seas perfecta como Afrodita,
eso nunca te impidió ser tan bonita;
pues tu personalidad te hace resaltar,
y en este poema te vengo a exaltar.
Tu forma de ser, tan graciosa y divertida;
tus conversaciones, de lo más entretenidas.
Aunque no veas, tu grandiosa inteligencia
y tu sensibilidad, que puedo ver cada día.
Todo me indica que eres linda y bondadosa,
aunque no lo veas por tus pensamientos en prosa.
Debes aprender a valorarte tal cual eres,
con tus lindos defectos y tus lindas virtudes.
Pues no te falta nada, solo confianza en ti;
y quiero que sepas que eres importante para mí.
Aunque no lo diga todo el tiempo, te quiero,
y esta amistad es de un gran cariño verdadero.
Autor: Samuel Fuentes