Antonio Portillo

La masa del tiempo

La masa del tiempo
​Estar aquí no es esperar.
Es haber renunciado al movimiento
para convertirse en centro.
​Dejar que la nieve pese sobre el lomo,
que el rayo busque la grieta y no la abra,
que el viento se gaste las uñas
intentando mover una sola piedra.
​Las nubes cruzan deshechas contra la cresta,
y abajo, el valle cambia de color y de dueño
según la estación o la costumbre.
​Nada de eso altera el aplomo del granito.
La montaña no sostiene el cielo:
simplemente permanece
mientras todo lo demás aprende a caer.

 

Antonio Portillo Spinola ©