Escribo a tientas,
casi a ciegas,
como quien palpa
el filo de la herida,
entre palabra y pausa
los ecos de una vida
no vivida.
Y aún así,
con la pluma temblorosa,
sigo en la orilla,
de este oficio incierto,
porque escribir
es la forma milagrosa
de hacer habitable el desierto.
— LMML