Vestida de fresa y nata
De azul y plata
Que por verme camada de gatas
fui pasto de mil corbatas.
Corbatas colgadas de cuellos;
todos ellos
Usaron manos, bocas y lenguas baratas
como sucias cataratas.
Invadiendo mi cuerpo helado,
antes aterciopelado
Y ahora , Ultrajado
de frente y de lado,
ya marcado.
Sentí el vacío próximo,
¡Tan tóxico!
Humo , sudor, braguetas,
Nunca quietas.
Desconocido olor a vicio, a hundimiento,
Era mi sufrimiento.
Ya no hay solución
Soy objeto de violación…
No soy yo , no soy ella .
solo grito en voz baja
Corre niña, vuela,
Tu cama te espera .
No mires atrás mientras puedas
Llegas.
Tiemblas
Ya sale el agua que calma
Es el bautizo
Que hizo que naciera nueva.
¡Limpia , limpia!
Y se va por el desagüe
semen, vomito y sangre
Ahí se queda ella innata
una noche de
Fresa y nata,
Azul y plata.