El especialista, circunspecto
se aprestó a leer la imagen
a su cardio lo veo repleto
de algo que no sé su origen.
Inquisidor, siguió indagando
en tanto yo, impávido
un diagnóstico cruel, esperando
real, raro o temido.
Todo está lleno de amaneceres
desborda versos y vinos,
todo es cálidos atardeceres
olas, canciones y caminos.
Este cardio está lleno de nombres
por usted, seguro amados,
me dijo, de playas y de cumbres
esto es grave, no hay remedios.
- ¿Una nueva placa es necesario?
- ¡no habrá más resultados¡,
ni habrá otra cita en consultorio
¡no hay sueños continuados!
Bolívar Delgado Arce