El lápiz
ordena lo que se mueve
en ese espacio
donde la distancia
es la caricia
que recorre tus curvas.
Un beso no tiene límite
y las letras vuelan,
rozan,
titubean
y trazan órbitas en el pecho.
Tu piel es un dibujo
inalcanzable.
Así trazo la perspectiva
que descansa,
húmeda,
al otro lado del papel.
— LMML