Regalé mis días y mis noches,
regalé sonrisas nacidas del alma;
canté con voz rebosante de amor
y viví para que tus días fueran pura alegría.
Cavé surcos de amor para plantar razones,
esperando que cada rosa al florecer
se llevará tu admiración.
Regalé mis abrazos para mantenerte cálido,
despejé mis miedos para que no te dañaran
y prometí amarte hasta la eternidad.
Regalé el aire que mis pulmones necesitaban...
pero no me importaba, porque te amaba.
Regalé mi entorno y viviste en él tanto tiempo;
tu caminar era el deleite de mis días
y con cada uno de tus pasos se alejaba la monotonía.
Regalé mis horas,
te di mis desvelos cuando mal te sentías;
era un verdadero placer
sentir tus manos entrelazarse con las mías.
Regalé mi atención,
te convertiste en el centro de mi mente
y ni con el paso de los años dejé de pensarte.
Regalé mis mañanas...
al despertar, sabía que tus ojos estarían posados en mí,
siendo tu mirada lo único que habitaba mi ser al amanecer.
Aún hoy, te regalaría el aire que respiro;
te daría cada latido de mi corazón
para que puedas vivir,
aunque yo ya no esté.
Firmado por: Lyra Nova 🌌✨