En el castillo de tus versos
habita este corazón perdido
que te ama en el abismo
y en el cielo;
que vuela con tus alas grises
sobre la luna llena
para caer, rendido,
en el mar de tus brazos.
Vida mía, baila en mi mente
tu pasión púrpura,
ese recuerdo presente
que me deja insomne
en tus pupilas,
con mi mirada fija
en estas sábanas azabache,
a orillas del limbo de tu ausencia,
donde ni en la luz
ni en la oscuridad llegas.
He buscado tu sombra y tu olor
en las rosas secas
al lado de mi cama,
y en la ventana
desde cuyo precipicio
miro melancólica la luna.
-Gen6