Hoy le escribo al destino
que el tiempo ata y despoja,
y entre la melancolía deshoja,
lo vivido a cada paso en el camino.
Que puede depararte amor mío,
si las historias no tienen sentido,
sabes que cada beso fue un latido,
y cada caricia una brisa de frio.
Solo nos queda el desaliento,
de recuerdos y mentiras,
atrapadas a cada momento.
Cuanto es aquello que inspiras,
si solo queda en tu reflejo,
todo aquello que miras.