Regresando del mundial
Y un día me ilusioné con ir a un mundial de fútbol al oír bellezas en las conversaciones
Llegó el día y la hora de partir a tierras extranjeras, otros idiomas, otras culturas, otros paisajes, otros rostros y otras expresiones
Todo fue nerviosismo, caos, aeropuertos inmensos, requisas, gritos, afugias y el correcorre sin razones
Ir a un estadio mundialista y ver un partido de mi Selección, alegró mi alma, ondeó mi camiseta y mi bandera y palpitaron a radiar los alegres corazones
Pasaron los días y sus noches, viajando de una ciudad inmensa a otra y ver gentes ondeando banderas y entonando himnos y alegres canciones
Viajar y caminar, el cansancio hizo mella y el agite de calores y sudores sin explicaciones
Pasaron semanas sin conciliar el sueño, sólo pesadillas en alcobas de mala muerte, cargados de insomnios e imaginaciones
Y pasó el tiempo, aburrido, triste y acongojado regresé al pueblo por caminos espinosos y polvorientos en busca de mi rancho con el palpitar de las preocupaciones
Regresé sin dineros, con los bolsillos vacíos y pelados, enfermo y sin aire para las respiraciones
Vendí cosechas y ganados y hasta las enaguas de mi querida amante que encontré entre los cajones
Regresé del mundial y sólo encontré del rancho sus raídos y caídos portones
Se marchó mi querida y adorada mujer a los brazos de otros amantes, alegrando a otros palpitantes corazones
Sólo quedaron piedras amontonadas que me hablaban en silencio y guardaban en la soledad mis sensaciones
Contemplo a solas y en silencio el riachuelo y veo allí el fantasma de mi querida amante, nadando desnuda, sin enaguas, gritando de alegría y llena de emociones
Se cayó de tristeza mi rancho y se marchó un querer y una adorable mujer que me prodigaba amores y pasiones
Ahora lloro con llantos de amarguras, de sufrimientos, con sinsabores de iras y de tormentos, cargados de caos y confusiones
Sin ahorros, sin rancho, sin ganado, sin la mujer querida y preciosa amante, sin amigos y sin el brindis de sus invitaciones
Voy errante, presuroso y vagabundo, flaco, encorvado y ojeroso, descalzo, sin zapatos, desnudo y sin pantalones
Todo por ver un mundial, quedé en la miseria, sin rancho, sin mujer, sin trabajo, sólo con el alma cargada de recuerdos y ver qué todo fue pasajero y un espejismo de ilusiones.
\"Joreman\" Jorge Enrique Mantilla-Bucaramanga julio 22-2026