Tomi R

Aquella noche mágica

Añoro aquel sueño, cuento mágico,

aquellas fiestas del mundo ostentoso,

donde una sencilla y tímida niña,

con ilusión,  aguardaba y con gozo.

Los elogios que, con galantería,

su principito decía con encanto,

y las miradas que los dos fundían,

cada uno del salón a un lado.

Después de la cena, el pausado baile,

que servía como excusa a su abrazo,

huía de la multitud y el gentío,

y buscaba el calor de su regazo.

Termina la noche, está amaneciendo,

los amantes se despiden sin beso,

pero se llevan algo más valioso:

un corazón de esperanza lleno.