D. Méndez

Quiero soñar contigo

Quiero despertar antes que tú

solo para verte dormir

y convencerme

de que la distancia fue una pesadilla.

 

Quiero hacerte café

y robártelo a la mitad,

solo para escuchar

cómo finges enojarte.

 

Quiero esconderme en tu sudadera

cuando haga frío,

y quitártela después

aunque seas tú quien la necesite.

 

Quiero besarte

porque sí,

porque pasaste junto a mí,

porque levantaste la mirada,

porque me dio la gana.

 

Quiero cocinar contigo,

hacer un desastre en la cocina,

terminar riéndonos

con harina en la cara

y un beso robado

antes de limpiar.

 

Quiero discutir

sobre quién ama más,

perder a propósito

solo para darte la razón

y cobrarme el premio

en abrazos.

 

Quiero conocer

la versión de ti

que nadie conoce:

la de los domingos descalzo,

la de los bostezos,

la de las risas sin vergüenza.

 

Quiero que me mires

como si el mundo entero

hubiera desaparecido,

y después me sonrías

como quien sabe un secreto.

 

Quiero dormir contigo,

pero también despertar contigo.

Porque dormir

lo hace cualquiera.

 

Lo difícil,

lo hermoso,

es abrir los ojos cada mañana

y seguir eligiéndonos,

y si algún día la distancia termina,

prométeme una sola cosa, que nunca dejaremos de coquetearnos,

aunque llevemos cincuenta años juntos,

aunque conozcamos de memoria nuestras manías,

aunque las canas nos ganen la carrera.

 

Porque yo quiero un amor

que nunca

deje de jugar,

como si cada día

todavía fuera

la primera cita.