mis palabras muertas caen como lluvia.
¿las escuchas?
es mi invierno,
la caricia que se desliza por tus calles vacías,
ese frío que busca las fisuras de tus techos,
esta esperanza mía
asomándose al claustro de tus ventanas
mis palabras muertas
se acumulan hasta hacerse un río en este pueblo,
un funeral que recorre las calles,
recoge los recuerdos
de las bancas y de las esquinas,
pero yo
no tengo aqui tus brazos para morirme
tampoco un cementerio,
solo por morada
una alcantarilla.