Aquella mujer sin nombre,
hablaba con el viento en murmullos,
era alguien sin brillo escandaloso,
venía hacia ti… con pasos silenciosos,
como no queriendo llamar la atención.
A veces no la notabas,
sentías pena por no entenderla,
ella podría mirarte y sentirías
que leyó tu alma, da miedo verla
en la noche… porque te recuerda a la Llorona.
No sabes cuál es su pasatiempo,
pero has visto como ella lee un libro,
sus ojos se mueven al mínimo sonido
del reloj… ¿Ella es dulce?… no lo sé,
tal vez sí… o quizás no.
Cuando la besas… sientes paz,
no obliga a nadie a entenderla,
no te sientes un prisionero… a pesar
de su fuerza… tú sabes que ella no
es mala porque sí… solo… es una bebé más.