Ella es como una pandita,
Tan pequeña y tan bonita;
Con su mirada me endulza
Mi gran corazón de zarza.
Quema cada uno de los días,
Mis tristezas con sonrisas.
La quiero tanto y no sabe
Que en mi vida es clave.
Para sentirme mejor,
Con un profundo amor;
Para cuidarla y estar
Junto a ella, sin pesar.
Amarte, hermana, es único
Pues mucho tiempo te dedico;
A tus lindos, grandes pétalos
Y no se marchitarán en siglos.
Autor: Samuel Fuentes