Quisiera que un suspiro al viento,
se llevara mi carne y mi piel...
sólo los huesos, desnudo.
Que me arrebatara hasta el alma,
y el aire que llevo por dentro.
Una brisa desde arriba,
muy desmesurada y caliente;
Un soplo de figura opaca
para rehacerme de nuevo.
Un corazón nuevo, latiendo;
Un hombre nuevo, despierto,
en un mundo ya nuevo...
En un mundo plácido y nuevo.
Una luz que me contara,
!donde¡ Cuando mueren ilusiones,
resucitan esos sueños que murieron.
Quién guarda en baúles rotos,
promesas, destinos y retos
que allí olvidó el puto tiempo.
Quisiera, que, una lluvia fría,
arrasara lo que atesoro como templo
y fueran nuevas formas,
nuevos rostros nuevas sendas...
Para olvidarme de todo,
para
olvidarme de todo...