Soñar en romances inventados sabiendo
que esa etapa la pasé inadvertido.
Para mi desgracia, los años avanzan
y todos los recuerdos se guardan,
pero ¿qué recuerdos hice yo?
Pero ¿qué romance viví yo?
Pero ¿de quién me enamoré yo?
De nadie... ningún sentimiento presente.
Dejando de lado las citas, me negué;
ahora lo aceptaré a regañadientes.
Me presentaré a esta nueva vida que me espera
y cumpliré, algún día, con esos
sueños inalcanzables, pero para nada inevitables.