Ricardo García Lozano

Solo viento

SOLO VIENTO

Qué estrecho era el sendero.

Delante, nadie; nadie me seguía.
Altos setos mi marcha protegían.

Mi equipaje eran recuerdos.
Mi fortuna no era mía.
Mis ropas no me pertenecían.

¿Qué era mío?

Mi ilusión, mi ánimo y mi talento.
Todo murió en un momento.

Solo en este camino,
solo y en silencio,
ya no necesito sustento;
solo seré viento.