VVM

Tantas cosas que duelen en silencio...

Hoy escuche decir:  «Quien siente demasiado está jodido, y no encuentra las palabras, y por eso no habla, y esa es su maldición».

 

Eso me rompió... porque debo reconocer que muchas veces no te quedas callado porque no duela, te quedas callado porque sientes tanto que hablar duele aún más y porque es más simple fingir que no duele el alma, a que alguien más sepa lo herido que está tu corazón, simplemente porque te hace más vulnerable y el dolor esta latente cada segundo.

 

Hay cosas que se te quedan atascadas en el pecho, cosas que desearías poder decir, pero que al intentar explicarlas se convierten en un nudo, que te deja sin respiración, y hace que tu corazón quiera salir del pecho, entonces te lo tragas y no dices nada.

 

 Te tragas las lágrimas, te tragas la rabia, te tragas ese «me dolió» que nunca llegaste a decir por miedo a parecer exagerado, y por fuera, pareces tranquilo, como si todo al final diera lo mismo y nada puede herirte, estas distante, solitario, difícil de conectar con quienes quieren quizás darte un amor tan maravilloso que da miedo.

 

Haces como si nada te importara, pero en tu interior hay una parte de ti  gritando por dentro en un idioma que nadie puede oír, porque sentir demasiado es también romperse en silencio, sin encontrar la manera de decir dónde duele, como si de alguna forma no quisieras explicarlo y tal vez esa sea la maldición más triste: tener el corazón lleno de cosas que duelen y no encontrar ni una sola palabra que baste.