Gabriel Hernán Albornoz

Pobre de soledad

 

Pobre de soledad

Pobre de aquel que camine solo
sin nadie al lado que lo acompañe.
Aquel que no tenga un amigo
es sin viernes el almanaque,
maso de cartas sin ases,
humo sin asador ni carne...
...un vino sin ser bebido...

Pobre de aquel que camine solo
será un mensaje sin ser leído
enviado a la nada de nadie,
será una risa sin compartir
un abrazo al espacio vacío,
será la sombra de un espíritu seco,
una canción sin tímpano.

Pobre de aquel que camine solo,
será un alma en pena,
un clásico sin domingo,
un país sin arreglar,
un partido de fútbol sin rival,
una discusión sin empezar.

Yo soy pobre de soledad,
Tengo una fortuna multiplicada por cuatro,
Y soy millonario porque no camino solo
son cuatro las riquezas de esta amistad.

Con ellos soy coro desafinado de madrugada,
soy un país arreglado en un bar,
soy clásico de domingo,

soy carne y asador, soy truco y vino tinto
todo junto, nada me dejan faltar.

Lo tengo todo y multiplicado.
Porque sé que nunca camino solo,
y si me caigo alguien me va a levantar,
porque los tengo a ellos,
mis amigos de antaño.
Los que cuentan conmigo
a los que nunca les voy a fallar.

Mientras esta vida nos mantega vivos.
aquí estaremos los cinco,
hasta que apaguen la luz
y nos hechen del bar.
Hablando pavadas y riendo
celebrando nada y todo,
celebrando estar vivos
encontrándonos en hermandad,
disfrutando de la vida
que no sería nada sin esta quíntuple amistad.

Gracias amigos por existir.
y por saber conjugar bien el verbo \"estar\".

Porque cuando todos se hayan ido
serán los únicos que se van a quedar.

Cuando ya no quede nada por celebrar
cuando seamos los últimos del bar,
nos quedaremos hasta que la luz se apague
Siempre juntos, como siempre hasta el final.

 

Autor: Elhen Amorado