Angel Samuel

La vieja sangre

En Yharnam la antigua sangre recorre sus calles,

Y poco a poco despiertan las bestias durmientes.

Las puertas se cierran y las calles se alteran;

Los cazadores pelean mientras otros gritan.

 

Pues aquellas calles no son más que un libro de terror,

Aquel terror en cada habitante, como si fuera un tumor.

Pero está profetizado; vendrá un temible cazador,

Un cazador que hasta las mismas bestias de temor.

 

Pues él, buscando la cura de su enfermedad,

Terminó encontrando su misión: La Piedad.

Está la repartirá entre bestias y Grandes

Para cuidar a los tristes habitantes.

Autor: Samuel Fuentes