En Yharnam la antigua sangre recorre sus calles,
Y poco a poco despiertan las bestias durmientes.
Las puertas se cierran y las calles se alteran;
Los cazadores pelean mientras otros gritan.
Pues aquellas calles no son más que un libro de terror,
Aquel terror en cada habitante, como si fuera un tumor.
Pero está profetizado; vendrá un temible cazador,
Un cazador que hasta las mismas bestias de temor.
Pues él, buscando la cura de su enfermedad,
Terminó encontrando su misión: La Piedad.
Está la repartirá entre bestias y Grandes
Para cuidar a los tristes habitantes.
Autor: Samuel Fuentes