Lyra Nova

Presa del destino

Rómpeme, oh implacable destino, rómpeme sin más. Déjame sin ganas de saber qué pasará conmigo; quiebra mi ilusión, fractura mis días, déjame sin fuerzas para continuar. Rompe, si quieres, a aquella niña soñadora.

 

Oh, destino... Déjame en el olvido, si es que sabes que eso es lo que debe pasar. Destino, ¿por qué, aun sabiendo mi trágico final, me dejas en esta intemperie desolada de angustia y dolor?

 

Oh, destino, ¿quién soy?, ¿por qué vivo? ¿Quién me eligió para este calvario? ¿Cómo cambiarte si soy presa de un orden invisible, si una fuerza ajena dirige mis pasos? ¿Cómo cambiarte?...

 

Oh, no... no me merezco tu oscuridad. No merezco la amargura, el quebranto y la penuria de esta alma desolada. No soy quien quiero ser.

 

Solo cuento días y horas, minutos y segundos, esperando a que llegues y, sin más, te lleves el resto de mis anhelos, de mis sueños más entrañables y del amor que nunca llegó ni llegará.

 

Soy tu marioneta; mueves mis hilos a tu antojo, despojándome de todo querer.

Oh, destino, ¿quién sostiene tus manos? Cuéntale mis tristezas al autor de tus leyes y quizás, solo quizás, se altere mi rumbo.

Firmado por: Ruth Cordero