Freddy Kalvo

Herencia genética

 

Un tesoro son los hijos

cuando llega a nuestras manos,

un diamante sin pulirse

y en la vida, como un faro.

 

Y son faros trascendentes

porque guían nuestros pasos

y son sueños y futuros,

que por ellos anhelamos.

 

Son la luz que nos motiva

a ir luchando sin descanso

sin que importen los caminos

duros, toscos o quebrados.

 

Y son brisas con frescuras

que se arrullan en los brazos,

unos pétalos de rosas

y los mirlos con su canto.

 

Son la fuente cristalina

que se funde con un lago

de caricias y ternuras

y de amor, los emisarios.

 

Son la dicha de la vida,

pues la vida es un regalo

que nos da muchas dulzuras

con los frutos cosechados…